El terrorismo de izquierda y derecha, una crisis económica severísima y la ineptitud del gobierno de María Estela Martínez de Perón crearon las condiciones para que las Fuerzas Armadas se arrogaran a sangre y fuego el rol de salvadoras de la patria.
A 50 años del 24 de marzo de 1976: el golpe más furioso y anunciado se empezó a cocinar mucho antes

