Es una de las figuras principales del ecosistema digital que responde al asesor presidencial. Defiende a los principales influencers libertarios y construyó su perfil público a fuerza de provocaciones que, esta vez, derivaron en un fuerte repudio.
La conversación ya había cruzado varios límites cuando Alejandro Sarubbi Benítez lanzó la propuesta que terminó convirtiéndose en el centro de la polémica. Durante una emisión de La Trinchera, el programa libertario que conduce en el canal de streaming Carajo, el abogado sugirió cercar el conurbano bonaerense con un muro custodiado por francotiradores y, como alternativa todavía más extrema, bombardearlo diariamente con napalm. Las declaraciones provocaron un inmediato repudio y volvieron a poner el foco sobre una de las figuras más extremas del ecosistema libertario.
El intercambio había comenzado con una discusión sobre la provincia de Buenos Aires. Sarubbi sostuvo que el conurbano tenía un “problema cultural y de marginalidad” que, según su visión, ya no tenía solución. A partir de esa premisa empezó a enumerar tres supuestas alternativas que fueron escalando en violencia.
La primera consistía en impulsar esterilizaciones masivas. “La primera sería la esterilización… De hecho, es muy buena, en serio. Es la más tibia, la más tranquila de las tres”, afirmó. La referencia evocó inevitablemente uno de los episodios más condenados del gobierno de Alberto Fujimori en Perú, cuando miles de mujeres, principalmente campesinas e indígenas, fueron sometidas a programas de esterilización sin un consentimiento pleno.
Lejos de detenerse, avanzó con una segunda propuesta todavía más extrema: cercar completamente el conurbano bonaerense. “Levantaría un muro de quince metros de altura con snipers arriba para que nadie pueda cruzar. Obviamente, daría la posibilidad de no quedarse ahí, pero con portación de cara. Sería totalmente arbitrario a la hora de decir quién pasa y quién no”, sostuvo entre risas de los integrantes de la mesa.
Finalmente planteó una tercera alternativa. “Todas las mañanas tirar napalm desde aviones”, dijo, agregando que previamente se avisaría, “con total arbitrariedad”, a las personas que el Estado decidiera salvar antes del bombardeo.
En otro tramo, celebró a carcajadas la intervención de Kalina Ann, integrante de la mesa, quien en una tabla con distintos tonos de piel indicó el blanco para mostrar qué bonaerenses tendrían “derecho” a dejar el conurbano.
Pero quienes siguen desde hace tiempo el universo libertario saben que ese tipo de intervenciones no constituyen un hecho aislado. La provocación, la hipérbole y la búsqueda deliberada de correr los límites de lo aceptable forman parte de la identidad pública que Sarubbi Benítez construyó en los últimos años. Abogado de profesión y conductor de La Trinchera, se convirtió en una pieza central del ecosistema digital que rodea a Santiago Caputo: no sólo participa activamente de la construcción discursiva de ese espacio, sino que además representa judicialmente a varios de sus principales referentes.
Su cartera de clientes refleja el lugar que ocupa dentro de ese entramado. Según pudo saber elDiarioAR, además de representar al propio Daniel Parisini –el Gordo Dan–, también patrocinó judicialmente a Fernando Cerimedo, propietario de La Derecha Diario; a Esteban Glavinich, conocido en redes como “Traductor Te Ama”; y hasta al exjefe de Gabinete Manuel Adorni, entre otros dirigentes y comunicadores vinculados al espacio libertario.

