
Es fácil reconocer a Alessandro Piperno (Roma, 54 años) en una cita en un café de Roma, por su traje y su pipa, aunque confiesa que ha tenido que dejar de fumar, pero aún no puede separarse de ella. Piperno es una figura muy reconocible en el panorama literario italiano desde que irrumpió en 2005 con su primera novela, Las peores intenciones, un fenómeno editorial. Fue el inicio de un mundo novelesco muy personal, el de las familias judías de la burguesía romana, que destripaba cuidadosa y despiadadamente, con humor y comprensión al mismo tiempo. Siguió indagando en él con Inseparabili (Inseparables), que en 2012 ganó el Strega, el premio más prestigioso de Italia. En su última novela Aire de familia (Libros del Asteroide), vuelve a retratar esa sociedad y a indagar en los misterios de los lazos familiares. También despliega una sátira de la cultura de la cancelación, con un profesor universitario al que echan por mencionar unas citas misóginas de Flaubert.