“Este Gobierno comete una nueva canallada al pretender despedir a casi 100 trabajadores de la Comisión. Las desvinculaciones afectan a profesionales, investigadores, técnicos y personal especializado con más de 10 años de antigüedad que sostienen áreas críticas del desarrollo nuclear argentino”, manifestaron desde el gremio. El titular de CNEA, Martín Porro, negó despidos.
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) denunció que despidieron a 100 trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y endureció las medidas de fuerza, que incluyeron la toma del organismo y la represión por parte de Gendarmería. “Exigimos su reincorporación”, expresó el sindicato que representa al personal estatal.
Mediante sus redes sociales, el gremio, que es uno de los más refractarios al Gobierno nacional, cargó contra la gestión libertaria y acusó al oficialismo de “vaciar el órgano para rematarlo”. Apuntaron al titular de la CNEA, Martín Porro y desde el sindicato repudiaron “la brutal represión desatada en la CNEA”, al tiempo que exigieron “la reincorporación de todos los trabajadores ilegítimamente cesanteados” y prometieron “profundizar las medidas” de protesta.
El reclamo de los trabajadores
“Este Gobierno comete una nueva canallada al pretender despedir a casi 100 trabajadores de la Comisión. Las desvinculaciones afectan a profesionales, investigadores, técnicos y personal especializado con más de 10 años de antigüedad que sostienen áreas críticas del desarrollo nuclear argentino”, manifestó el colectivo sindical.
Ante este hecho, el gremio que conduce Rodolfo Aguiar informó que lleva adelante una permanencia “pacífica” en la sede central de la CNEA y exigió explicaciones a las autoridades acerca de las cesantías.
“Están escondidos y evitan dar la cara ante los trabajadores”, planteó. ATE además indicó que las protestas están a la orden del día. “Se multiplican en las sedes del organismo en todo el país”, detallaron.
“Se trata de un claro intento de desmantelamiento que permita la privatización del organismo. Argentina es uno de los 3 países del hemisferio sur que tienen energía eléctrica por vía nuclear y quieren desarmar todo ese proyecto soberano de nuestro país. Están incurriendo en una ilegalidad manifiesta, el artículo 14 bis de nuestra Constitución Nacional consagra el derecho a la estabilidad laboral en el Estado. Si actúan al margen de la ley ¡Van a terminar todos presos!”, agregaron.
CNEA negó despidos: “Ningún investigador fue desvinculado”
Martín Porro, por su parte, negó los despidos desde sus redes sociales: “A pesar de los disturbios en la Sede Central de la CNEA, generados hoy por un grupo de manifestantes gremiales, quiero informar al sector nuclear argentino que no hubo despidos de personal científico ni estratégico. Sobre un universo de más de 300 contratados, se decidió no renovar 61 agentes que permanecían en la modalidad de ‘plazo fijo’. La totalidad de esos contratos habían sido incorporados durante el año 2023 por la gestión de Adriana Serquis y desempeñaban funciones mayoritariamente administrativas”, dijo el funcionario.
Según el responsable de CNEA, “la medida forma parte de una serie de cambios que está implementando nuestra gestión desde su inicio, cuyo objetivo central es el crecimiento y la modernización de una estructura organizativa que necesita mayor dinamismo en todos sus proyectos”. Y remarcó: “Ningún operador licenciado, investigador, ni personal especializado fue desvinculado. Que quede claro, estamos buscando potenciar la CNEA, no disminuirla”.
Además, Porro apuntó conbtra los manifestantes y ATE: “Lamentablemente, un grupo de personas fogoneadas por la política, decidió violentar la paz con la que trabajamos en nuestra querida institución, pateando puertas, golpeando vidrios, amenazando a compañeros que estaban en sus puestos de trabajo. En ese contexto, la custodia permanente de Gendarmería Nacional con la que cuenta la CNEA, por tratarse de un organismo estratégico, actuó para proteger a las personas y las instalaciones, frente al ingreso violento e ilegal al edificio. Gracias a su actuación, el orden fue restablecido contundentemente”, manifestó.
El Gobierno asegura que la CNEA “no se desafinanció”
La Oficina de Respuesta Oficial (ORO) del Gobierno rechazó a fines de mayo las afirmaciones sobre el cierre y desfinanciamiento de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), formuladas por el ministro bonaerense de Infraestructura, Gabriel Katopodis, y culpó a la gestión de Alberto Fernández de haber dejado a ese organismo “en terapia intensiva”.
“Gabriel Katopodis repudia el ‘cierre de la Comisión Nacional de Energía Atómica’ a pesar de que no hubo ningún anuncio de cierre del organismo. Por el contrario, hoy se cumplieron 76 años de su creación y el Gobierno Nacional anunció, a través de su Secretaría de Asuntos Nucleares, una nueva Política Nuclear”, señaló la ORO.
A través de un mensaje en su cuenta de X, la oficina gubernamental dijo que la actual administración está “enfocada en revalorizar la CNEA, generar nuevas industrias dentro del sector nuclear, impulsar la minería de uranio, promover la exportación tanto de productos con valor agregado como de servicios de ingeniería nuclear, y abrir el camino a inversiones privadas en nuevas tecnologías de avanzada”.
En su cuenta de X, Katopodis publicó un mensaje “rechazando el vaciamiento de un organismo estratégico en el que somos vanguardia mundial”, y afirmando que (el presidente Javier) Milei, (el ministro de Economía, Luis) Caputo y (el ministro de Desregulación, Federico) Sturzenegger la desfinancian y la vacían de investigación“.
“Parece que ”Kato“ inventa fantasmas para hacerse la foto. Durante el gobierno de Alberto Fernández —del que Katopodis fue ministro— y con Sergio Massa al frente de la economía, SÍ se aplicaron recortes reales en Ciencia y Tecnología que dejaron al sector en terapia intensiva”, agregó la ORO.
Agregó que “todos los proyectos que dice que este Gobierno ‘desfinanció’ vienen frenados desde el kirchnerismo. ¡Ahora viene a dar lecciones de ”defensa del conocimiento“!
“El desastre que dejaron en la obra pública durante la gestión de Alberto Fernández es histórico: obras paralizadas, sobreprecios escandalosos y un festival de corrupción que llegó a los ojos de todo el mundo y que pagamos todos los argentinos”, subraya el texto.
Más adelante, el comunicado dice que “hoy, en la Provincia de Buenos Aires, al lado de Kicillof, sin ningún tipo de pudor, Katopodis repite la misma receta de ineficiencia, demoras y fracaso que tanto daño le hizo al país”.
“Para rematar el papelón -añade el escrito-, hoy se apareció con el trotskismo de ATE a ”marchar“ por la CNEA. El operativo duró poco tiempo: se sacaron rápido la foto, se saludaron entre ”compañeros“ y cada uno para su casa, porque era domingo. Un circo patético”.
La Oficina de Respuesta Oficial afirmó que “la CNEA no se cierra”, y puso de relieve que “los argentinos ya sabemos quiénes fueron los que la dejaron de lado cuando les tocó gobernar y quiénes, hoy, buscan revalorizarla”.
La polémica entre el Gobierno, gremios y jerárquicos de la CNEA
Los 94 jefes y jefas de sectores de la Comisión Nacional de Energía Atómica (acompañados por los cuatro gremios que representan a los trabajadores) que firmaron en abril pasado una nota dirigida a las máximas autoridades del organismo dejaron al descubierto que en tres meses de gestión incumplieron promesas, no dialogan y hasta rompieron la tradición institucional de presentarse en cada uno de los Centros Atómicos al inicio de su gestión para exponer, públicamente, sus planes de trabajo, expectativas y propuestas de solución a los graves problemas que aquejan a la Casa.
Precedió esta manifestación pública al anuncio del secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Napoli, en abril, de una reestructuración integral de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) con el objetivo de corregir ineficiencias históricas y avanzar hacia un modelo con generación de ingresos propios.
El funcionario sostuvo que el 50% del área nuclear son administrativos y que el organismo fue utilizado durante décadas como “aguantadero de la política”, lo que derivó en una duplicación de la dotación de personal sin el desarrollo de nuevas fuentes de financiamiento.
APCNEAN le retrucó diciéndole que “la CNEA aún tiene la capacidad de generar ingresos propios a pesar de que en gobiernos ´liberales´ como el que usted integra la hayan desmembrado quitándole sus actividades más rentables, como son las centrales nucleares”.
Y cerraron que “no existen en el mundo organismos de investigación y desarrollo que se autofinancien de manera directa e inmediata, si esa es su pretensión, porque trabajan para producir resultados a mediano y largo plazo”.
Recorte de personal
Los jerárquicos habían puntualizado, en tal sentido, que el personal de planta de la CNEA ha disminuido, en algo más de dos años, en 300 agentes, “sin haberse producido ninguna acción destinada a detener una sangría lenta pero claramente direccionada.
“Es ocioso repetir, pero lo hacemos una vez más, que una de las causas principales de las renuncias registradas en el último período, aunque no la única, es el ya insostenible deterioro salarial”, destacaron.
La Asamblea de Trabajadores del Centro Atómico Bariloche junto a ATE CNEA, AT CNEA, AP CNEA, ATE Conicet y la Comunidad del Instituto Balseiro precisaron en un documento que “la planta de personal se redujo de 3336 trabajadores en septiembre de 2025 a 3205 en febrero de 2026, lo que implica más de cien puestos menos en pocos meses”.
También remarcaron la situación de 342 trabajadores con contratos trimestrales, a quienes califican como parte de un esquema de precarización “inaceptable”, y advierten que becarios y becarias sostienen tareas científicas y tecnológicas esenciales en condiciones laborales precarias.
Provocación
Por su parte, desde la APCNEAN tildaron de “provocación” los dichos en redes redes sociales del ex secretario de Karina Milei, quien -pusieron de relieve- evitó hablar de los gravísimos problemas salariales, presupuestarios, de corrupción y hasta de incidentes con materiales radiactivos de su gestión.
Y que tampoco dijo nada de la carta que plantea los graves inconvenientes para funcionar del organismo de ciencia y tecnología.
Le reprochan que haya elegido “responder con agravios y descalificaciones a un reclamo serio, en lugar de dar explicaciones por el vaciamiento y la expulsión de personal técnico altamente capacitado que están provocando”.
Señalaron y remarcaron que “la CNEA es una institución estratégica con el mayor prestigio internacional”.
Y que “en las últimas décadas fue clave en la construcción y puesta en marcha de Atucha II, la extensión de vida de la Central Nuclear Embalse, la construcción de centros de medicina nuclear y radioterapia en todo el país, la producción de radioisótopos, la construcción local y en el exterior de reactores de investigación y el desarrollo de tecnología satelital, entre tantos otros proyectos”, según enumeraron.
El plan que no vio la luz
Ya un par de meses antes, los trabajadores del Centro Atómico Bariloche habían reclamado contra la asfixia presupuestaria en el sector de energía nuclear
Había transcurrido poco más de un año de que el presidente Javier Milei asegurara que “la energía nuclear tendrá su retorno triunfal”, en medio del anuncio del mega Plan Nuclear Argentino que iba a “posicionar a la República Argentina como un líder global en el uso pacífico de la energía atómica”.
El jefe de Estado indicaba que “después de décadas de declive, un ”plan ambicioso marca el renacer de la energía nuclear como la piedra angular del futuro energético argentino y mundial, en un contexto global en el que la Inteligencia Artificial y los avances tecnológicos demandan cada vez más energía“.
Las novedades desde entonces consistieron en denuncias de corrupción y sobreprecios contra Demián Reidel, uno de los alfiles del proyecto, y contra la cúpula de Nucleoeléctrica, desmanejos en el área de combustibles nucleares con denuncias de accidentes con materiales radiactivos hasta despidos y salarios que nada tienen que ver con un Plan de Desarrollo en un sector estratégico.

