
Un mano a mano en el toreo es sinónimo de rivalidad y competencia. Si no es así, no tiene sentido. El mano a mano entre Borja Jiménez y Tomás Rufo fue de guante blanco. Hubo quites en los cuatro primeros toros, pero sin réplicas. Ninguno salió a comerse al otro, y cada uno fue a lo suyo. Y paz en el ruedo a los toreros de buena voluntad. La tarde, no obstante, acabó con polémica y casi escándalo porque la señora presidenta del festejo se negó a conceder sendas orejas a Tomás Rufo en sus dos primeras bazas. ¿Hubo petición mayoritaria o petición escandalosa a base de griterío? He ahí la cuestión. Con la polémica servida, el debate también está sobre la mesa.
Hernández / Jiménez, Rufo, mano a mano
Toros de Domingo Hernández, de correcta presentación, nobles y muy blandos. No plantearon problemas
Borja Jiménez: dos pinchazos y estocada (silencio); pinchazo y estocada _ aviso _ (silencio); pinchazo y estocada (silencio).
Tomás Rufo: estocada desprendida (vuelta al ruedo tras petición); _ aviso _ buena estocada (vuelta al ruedo tras petición); estocada (oreja y tres vueltas al ruedo).
Plaza de toros de Valencia. Octavo festejo de Fallas. Tres cuartos de entrada (9.499 espectadores según la empresa)