Luego del épico triunfo triunfo sobre Inglaterra que significó el pasaje a la final del Mundial, los jugadores mostraron una bandera de las Islas Malvinas, algo prohibido expresamente para los hinchas en el estadio.
La Selección sorprendió sobre el final mismo de la agónica victoria sobre Inglaterra, al desplegar sobre el campo de juego una bandera blanca con la inscripción “las Malvinas son argentinas”.
Previamente, se había dispuesto por los organizadores de encuentro llevado a cabo en Atlanta, Estados Unidos, que no pudieran ingresar simpatizantes argentinos que llevaran esa leyenda, algo suscripto por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.

