No teman, no están ante una arenga gremialista (de hecho, esta profesión tiende hacia el individualismo y huye de cualquier forma de planteamiento sindical). Esta profesión es la de periodista musical. Eso abarca la crítica de discos, la crónica de conciertos y las entrevistas o perfiles. En otras latitudes, tales labores se reparten entre especialistas de cada rúbrica; aquí, para bien y para mal, se tiende a juntar todo en una única persona.
Dejar de dar la lata con Lou Reed

