
El andar confiado, detrás de sus anteojos oscuros y con sonrisa irónica casi permanente incluida, sigue siendo el mismo. Pero el asesor presidencial todoterreno Santiago Caputo agregó a su vocabulario algunos “no sé” que delatan un corrimiento, mitad voluntario, mitad producto de las circunstancias, de varios de los principales temas de la agenda caliente del Gobierno. ¿Presupuesto 2026? “Se encargan Martín Menem y Diego Santilli”, contestó el asesor cuando alguien lo consultó en los últimos días sobre la posibilidad de conseguir la mayoría necesaria con la nueva composición del Congreso.
A varios gobernadores, habituados a pasar por su despacho del primer piso de la Casa Rosada antes de las elecciones del 26 de octubre, también los orienta de forma clara. “Hablen con Diego [Santilli]”, les sugiere el integrante del “triángulo de hierro”, que al igual que su tropa digital y callejera, Las Fuerzas del Cielo, bajaron el perfil y la exposición desde el triunfo electoral del 26 de octubre y el empoderamiento de su adversaria interna, Karina Milei, en el esquema de poder libertario.
Para algunas fuentes del Gobierno, el cambio de actitud es la asunción de una realidad con un rol distinto y menos protagónico. Para otros, es una estrategia: esperar un mejor momento para volver a ganar casilleros en la disputa interna, hoy con balance desfavorable para el consejero “monotributista”.
“Es un momento de perfil bajo, no hay una agenda caliente por la que pelear. Lo más importante es que salgan las leyes como el presupuesto y las reformas. Después del 10 de diciembre será otra historia”, susurra uno de los integrantes de la armada celestial, la misma que acompañó al Presidente en su agitado recorrido hacia el escenario del Movistar Arena, la noche previa a las elecciones en las que se escenificó la reconciliación entre Milei y su desplazada guardia de hierro.
Mientras insisten en que su jefe tiene “poder de veto” y continúa ejerciendo poder, cerca de Caputo aclaran que el vínculo con el Presidente está intacto, más allá de que Karina Milei tomó las riendas del gabinete nacional, ubicó al antiguo portavoz Manuel Adorni como jefe de Gabinete, a Santilli como ministro del Interior, y despliega toda su influencia en áreas sensibles como la Cancillería y el Congreso.
“La relación está muy bien, no hay cambios. Javier tiene claro quién es Karina, pero también sabe que hay gente cerca de Karina que lo metió en quilombos”, retrucan allegados al “mago del Kremlin”, sin olvidar viejas cuentas pendientes con los primos Eduardo “Lule” Menem −que sigue en su puesto cerca de la secretaria general de la Presidencia− y Martín Menem, revalidado como presidente de la Cámara baja, ambos de vínculo en muchos momentos conflictivo con el ejército celestial.

Decidido a evitar dejar flancos abiertos, Caputo se preocupó en las últimas semanas por mostrar gestos públicos de distensión con los Menem, aunque buena parte de su tropa no logre digerir el súbito renacimiento de los miembros del menemismo que son parte del Gobierno. La presencia de “celestiales” como el diputado Santiago Santurio en la cumbre bonaerense de este domingo en Mar del Plata fue otra muestra de distensión.
Sin declaraciones públicas, el asesor también deja trascender su defensa de Karina Milei y los Menem en la causa por presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad. “No tienen nada que ver”, lo escucharon argumentar. Y defiende la separación de distintos funcionarios vinculados al caso en forma “preventiva” aunque no estén imputados, como Javier Cardini, pareja de Antonella Calvete, a quienes la Justicia les encontró US$700.000 dólares de dudosa procedencia en el departamento que comparten en San Telmo.
Distintas voces del Gobierno coinciden en que, en los hechos, Caputo ha retenido la mayoría de los espacios en los que tiene innegable influencia, como YPF, Arca, Anses, la SIDE (aunque hay ruidos con Sergio Neiffert) y los ministerios de Salud y Justicia, entre otros.
“No cambió nada, acá reportan a Santiago. Y tampoco es tan fácil venir y hacerse cargo con gente nueva e inexperta”, afirmaron desde una de esas áreas sensibles de la administración pública. “Sería muy forzado hacer cambios, sobre todo en los lugares que funcionan bien”, retrucan desde un despacho celestial, desde donde ven a Caputo “actuando sólo cuando hay quilombos”, como la discusión por la reforma laboral.
Luego de la reunión del Consejo de Mayo, el miércoles, Caputo recibió en su despacho al sindicalista Gerardo Martínez, crítico de varios puntos de la reforma porque “quitan derechos”. ¿Qué hablaron Caputo y Martínez a puertas cerradas? “Hablaron de fútbol, de Boca”, ironizaron cerca del joven consejero presidencial.
Producto del avance karinista, varios de los lugartenientes de Caputo pasan también por un período de transición. El secretario de Culto, Nahuel Sotelo, debería asumir el 10 de diciembre como diputado bonaerense y dejar de ese modo su cargo de secretario de Culto. Mientras el propio Sotelo se mantiene el silencio, distintas voces sugieren que en su lugar quedará su número 2, Agustín Caulo, de buenos vínculos con la Iglesia.

Agustín Romo, presidente del bloque libertario en la misma cámara de diputados bonaerense, aún no tiene confirmada su continuidad en ese cargo, dado el avance de Sebastián Pareja, presidente de La Libertad Avanza en el principal distrito del país. “Que Romo siga o no va a depender estrictamente de lo que negocien Santiago y Karina, poder propio no tiene”, sugieren en el nuevo bloque libertario, donde los celestiales serán sólo Romo y (si asume) Sotelo.
Mientras se menciona a Francisco Adorni −hermano del jefe de gabinete− como eventual jefe de bloque de diputados en lugar de Romo, las acciones de Pareja subieron en la misma medida que las de su jefa política. Además, desde el 26 de octubre, ni Daniel Parisini, alias el Gordo Dan, ni otros reconocidos influencers libertarios volvieron a cuestionar (y a veces, hasta a insultar) a Pareja y a uno de sus incondicionales, Ramón “Nene” Vera, embanderados con Karina Milei y frecuentes receptores de la furia de los celestiales luego de la derrota en las elecciones legislativas del 7 de septiembre pasado.
Pocos creen que la tregua sea eterna. Y mientras cerca de Karina Milei proponen avanzar sobre áreas de Caputo, en Las Fuerzas del Cielo mantienen el bajo perfil, a la espera del recambio legislativo.





