El arquero de Banfield protagonizó un error increíble al intentar despejar una pelota y terminó dejándosela servida a Jonathan Herrera. Después hizo gestos apuntando al estado de la cancha, aunque el fallo ya era irreversible. Zafó que iba 3-0…
El gol más insólito del torneo: Sanguinetti se lo regaló a Sarmiento

