La cabra tira para el monte, dicen. Buscando notables colecciones de discos, indago entre músicos. Espero encontrar sus particulares cuevas de Aladino, repletas de joyas en vinilo o soportes equivalentes. Y resulta que no, que no abundan. Me ofrecen explicaciones que pasan por el mercado inmobiliario y llegan hasta la psicología: en el tiempo libre, uno tiende a alejarse de lo que le recuerda el trabajo.
El hombre que descubrió el rock de garaje

