
“Ahora permiten que esos gais y lesbianas anden tranquilamente y a nuestro sacrificado sacerdote le persiguen por unas cuantas caricias de amor a los niños de la sacristía (…) Menos mal que me voy antes de ver cómo se disuelve España, esta España que los socialistas quieren vender, como Judas, por unas cuantas monedas (…) Si no son ellos serán los moros, que llevan siglos queriendo vengarse y descuartizar la grandísima obra que hizo nuestra Isabel la Católica echándolos a todos, moros y judíos”.