El gobernador recorta la entrega de bolsones a 2 millones de alumnos. Pettovello se desentiende, pero intendentes marcharán a su ministerio. Compensarán con más comida en escuelas y ayudas a poblaciones que sufrieron la motosierra libertaria, como jubilados y discapacidad.
Justo en tiempos en que el consumo, el salario y el empleo retroceden en casi todo el país, la administración de Axel Kicillof suspenderá a partir de mayo y por 90 días la entrega del Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria (MESA). La medida afecta a 2 millones de alumnos bonaerenses que llevan a sus casas unua caja que mensualmente contiene: una docena de huevos, una botella de aceite, un paquete de arroz, leche, levadura y harina, más una lata de tomate triturado, una de lentejas y otra de arvejas.
El MESA es un plan que se creó en 2020 por la pandemia porque los estudiantes no podían recibir la comida de Servicio Alimentario Escolar (SAE), pero el Estado bonaerense lo mantuvo hasta ahora cuando regresaron las clases en 2021.
La decisión de la suspensión radica en que desde que comenzó el gobierno de Javier Milei, la Nación dejó de financiar un tercio del SAE, como había hecho la gestión de Mauricio Macri. Dos años y medio después, Kicillof argumenta que ya puede seguir sosteniendo al mismo tiempo los comedores en colegios y las cajas de alimentos. Por eso ahora corta con el MESA.
Desde la Provincia aseguran, sin embargo, que para evitar un colapso social, se reforzará en un 30% (unos $13.000 millones mensuales más) el presupuesto del SAE, que alcanza a más alumnos, unos 2,5 millones -es decir, no todos recibían el bolsón-. De este modo, recibirán en las instituciones educativas desayuno, almuerzo y merienda.
Preocupación
Pero hasta los intendentes peronistas están preocupados porque el MESA no sólo alimentaba a los niños sino a sus familias. Por eso, marcharán este miércoles al Ministerio de Capital Humano, que dirige Sandra Pettovello, para reclamar ayuda. La cartera de Pettovello respondió que “no tiene responsabilidad alguna en el desfinanciamiento que la provincia de Buenos Aires ha decidido sobre sus propios programas”.
Las luces de alarma son varias. Hasta el economista favorito de Milei, Ricardo Arriazu, alertó la semana pasada que el modelo libertario destruye empleos en el conurbano bonaerense y eso puede implicar un riesgo social y político para su futuro.

