La organización territorial informó que activó su protocolo de géneros y resolvió el “corrimiento total” de uno de sus principales referentes. La decisión se conoció después de que la sexóloga Cecilia Ce denunciara públicamente a su expareja por violencia psicológica y de que otras mujeres compartieran experiencias similares.
La organización social La Poderosa anunció el desplazamiento de Ignacio “Nacho” Levy de la conducción del movimiento luego de activar su protocolo de géneros, en medio de las denuncias públicas por violencia de género que en los últimos días realizaron distintas exparejas del dirigente social.
La decisión fue comunicada a través de un extenso documento difundido en redes sociales, en el que las asambleas de La Poderosa explicaron que, tras un proceso de discusión colectiva, resolvieron el “corrimiento total” de Levy de la organización.
“A raíz de todo lo que estamos atravesando, de manera colectiva y consensuada entre todes, activamos nuestro protocolo de géneros”, señala el comunicado. En ese marco, agregan: “Decidimos avanzar en el corrimiento total de Nacho Levy de la organización. No miramos para otro lado ni relativizamos los hechos. Creemos que esta es la forma de abrazar y creer en la voz de quienes deciden hablar”.
Las denuncias
La resolución se conoció pocos días después de que la sexóloga y divulgadora Cecilia Ce denunciara públicamente a quien fue su pareja por presunta violencia psicológica. Sin mencionar inicialmente su nombre, describió distintas situaciones que, según relató, atravesó durante la relación y que la llevaron a hacer pública su experiencia.
Tras ese testimonio, otras exparejas de Levy también compartieron sus relatos. Entre ellas estuvieron la Gloria Carrá y Tati Dell.
Las manifestaciones públicas generaron un amplio debate y derivaron en múltiples pedidos para que La Poderosa fijara una posición institucional frente a las denuncias.
La respuesta de la organización
En el comunicado, La Poderosa explicó que la decisión fue tomada de manera “colectiva y consensuada” y destacó que el movimiento cuenta desde hace años con un protocolo específico para el abordaje de situaciones de violencia hacia mujeres y disidencias sexuales.
Al mismo tiempo, la organización sostuvo que los tiempos de las redes sociales muchas veces exigen respuestas inmediatas que no siempre son compatibles con los procesos internos de construcción colectiva que caracterizan al movimiento.
“Nuestro feminismo no es un discurso, es una práctica cotidiana”, afirmaron al comienzo del texto. También señalaron que “lo sucedido es incompatible con la conducción de nuestra organización”.
Lejos de reivindicar las lógicas del escrache, las asambleas sostuvieron que su forma de enfrentar las violencias machistas consiste en desarrollar herramientas de abordaje colectivo. “No usamos el escrache y la cancelación porque no las creemos estrategias efectivas frente a la violencia machista, sino que nos hacemos responsables desarrollando herramientas de abordaje colectivo”, expresaron.
“Ninguna organización está exenta”
Hacia el final del documento, La Poderosa reconoció que ninguna organización está libre de reproducir prácticas violentas y aseguró que continuará profundizando sus mecanismos internos de revisión.
“Entendemos que ninguna organización está exenta de reproducir las prácticas violentas que busca combatir”, señalaron. En ese sentido, remarcaron que seguirán trabajando para construir “una forma de hacer política cuidada, compañera y, sobre todo, feminista”.
Finalmente, agradecieron las muestras de apoyo recibidas durante los últimos días y afirmaron que las asambleas de todo el país continuarán con el trabajo territorial que caracteriza al movimiento.
CRM

