
El cuidado del hogar vio un resurgimiento de métodos tradicionales que buscan alternativas a los productos industriales. Entre los trucos caseros que ganan popularidad por su sencillez y sus resultados, destaca una preparación específica: licuar romero con vinagre blanco.
Esta combinación promete no solo higiene, sino también una solución aromática y funcional para diversos problemas domésticos. La eficacia de este método radica en las propiedades intrínsecas de sus dos ingredientes principales. Por un lado, el vinagre blanco aporta una acción desinfectante y desengrasante, fundamental para una limpieza profunda.
Por otro lado, el romero no solo se limita a usos culinarios; en este contexto, ofrece un poder bactericida y un aroma herbal intenso.

Esta preparación actúa como un limpiador multiuso natural, pero sus beneficios se extienden más allá de la simple eliminación de suciedad. Al combinar la acidez del vinagre con los aceites esenciales del romero, se obtiene un líquido versátil. Entre sus distintas utilidades, se destacan las siguientes funciones:

Para elaborar este limpiador en casa, es necesario seguir un procedimiento sencillo que permite extraer las propiedades de la planta y fusionarlas con el líquido base.
El proceso consiste en los siguientes pasos:
Aunque se trata de un limpiador natural, su composición ácida requiere precaución en ciertos materiales para evitar daños permanentes. Los expertos recomiendan no utilizar esta mezcla sobre maderas que no tengan protección, granito pulido o mármol.
Por Silvia Contreras Rodelo






