La cuarta Reunión para la Defensa de la Democracia, impulsada por España y Brasil, congrega a más de una veintena de mandatarios europeos, americanos y africanos comprometidos con un orden mundial basado en la paz y el multilateralismo. Por Argentina, participó Axel Kicillof.
Resignarse a que llegue la extrema derecha y arrase con las democracias no puede ser la única opción a la que estén condenados los progresistas de todo el mundo. Con esta idea como guía, una veintena de mandatarios internacionales encabezados por Pedro Sánchez y Lula Da Silva se dieron cita este fin de semana en Barcelona para poner las bases de una nueva alianza global contra la ola reaccionaria, en un momento en el que la posición del Gobierno español contra las guerras iniciadas por Donald Trump han encontrado eco, sobre todo en América Latina.
Desde Argentina, se sumó el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, quien mantuvo reuniones con el presidente de Brasil y el exjefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.

