Dicen que Manuel Azaña confesó en una ocasión que era más fácil gobernar España que el Ateneo de Madrid. “Supongo que lo diría en broma. Presidir España es infinitamente más complicado”, asegura Luis Arroyo (Madrid, 57 años). El sociólogo, politólogo y consultor de comunicación política sabe de lo que habla. Preside la prestigiosa institución cultural desde 2021 y el año pasado fue reelegido con el 67% del voto. “Ya le gustaría a cualquier político esa mayoría”, apunta. Arroyo se ha convertido en una figura de cierto consenso en el Ateneo. Ha conseguido que los cinco presidentes vivos de la democracia se hagan socios y que la Casa del Rey se comprometa a que la princesa Leonor se haga ateneísta cuando cumpla 25 años. En su faceta de asesor, ha trabajado para José Luis Rodríguez Zapatero, Pedro Sánchez y otros altos cargos socialistas. “Ahora, con tantas elecciones, hay mucho trabajo. Pero a mí no me llaman para todo”, aclara desde su oficina, un amplio despacho frente al Congreso de los Diputados. Cuando no está aquí, dando consejos a algún político, está en las tertulias televisivas. “No puedo evitarlo. La política es mi pasión”.