Alertan que un médico debería atender a mil jubilados por mes para cubrir costos básicos, es decir, 30 consultas diarias. Habrá movilización por falta de medicamentos y aumenta la presión en el Senado.
Los médicos de cabecera del PAMI iniciaron un paro nacional de 72 horas en rechazo al nuevo esquema de pagos por afiliado, en una medida que expone la creciente tensión en el sistema de atención a jubilados. La protesta, convocada por APPAMIA con respaldo de AMRA, se inscribe en un conflicto más amplio que incluye movilizaciones de afiliados y reclamos en el Congreso.
El eje del reclamo es la fijación de una cápita de $2.100 mensuales por paciente, que reemplaza al sistema mixto anterior. Según los profesionales, el cambio implica una reducción de ingresos de hasta el 50% y altera las condiciones de trabajo.
La medida de fuerza –que se extenderá hasta el jueves– forma parte de un plan de lucha que incluye una movilización a la sede central del PAMI y la posibilidad de un paro por tiempo indeterminado si no hay cambios.
Un esquema cuestionado
El nuevo modelo elimina el pago por consultas y establece un ingreso fijo por afiliado, independientemente de la cantidad de atenciones. Desde el sector advierten que esto obliga a incrementar la cantidad de pacientes para sostener ingresos.
Según cálculos gremiales, un médico debería atender a casi mil jubilados por mes para cubrir costos básicos de funcionamiento. Eso implicaría más de 30 consultas diarias, un volumen que consideran “imposible” sin afectar la calidad de la atención.
“El cambio es arbitrario y deteriora las condiciones laborales”, señalaron desde las asociaciones médicas. También cuestionaron el aumento de exigencias administrativas, que –afirman– reduce el tiempo efectivo de atención.
En paralelo, los profesionales comenzaron a comunicar a sus pacientes restricciones operativas: reprogramación de turnos, limitaciones en derivaciones y recetas que, en su mayoría, deberán realizarse de forma presencial.
Jubilados en las calles
En este contexto, organizaciones de jubilados convocaron a una protesta frente a la sede central del PAMI, en Avenida Corrientes, para reclamar por la falta de medicamentos e insumos.

