- El toxicólogo Carlos Damin analiza el caso de Alejandro Zalazar y los “viajes controlados”.
- Dice que el uso de drogas como el fentanilo o el propofol en el ambiente médico no es nuevo.
- Y cuestiona la necesidad de buscar formas de “pasarla bien” que coquetean con la muerte.
Muerte del anestesista: “Si estás bajo estrés y usás algo que le calma el dolor al otro, te puede dar curiosidad”

