Fue uno de los músicos más influyentes del género y publicó más de 60 álbumes desde finales de la década de 1940 en adelante, incluyendo colaboraciones con Miles Davis y Thelonious Monk.
Sonny Rollins, uno de los saxofonistas de jazz más influyentes de todos los tiempos y conocido como el ‘coloso del saxofón’, murió a los 95 años. La noticia se comunicó “con profunda tristeza y gran cariño” en la página web del músico y fue confirmada por su agente, Terri Hinte. No se especificó la causa de la muerte.
Rollins fue considerado una voz de jazz tan innovadora como la de su amigo y contemporáneo John Coltrane, con quien protagonizó el disco Tenor Madness en 1956. Desde entonces, el artista escribió temas que hoy son clásicos del género como Airegin, Doxy y Oleo. También es esencial en su repertorio St. Thomas, una interpretación que reflejaba los orígenes caribeños de su familia.
En total, Sonny Rollins publicó más de 60 álbumes desde finales de la década de 1940 en adelante, incluyendo colaboraciones con Miles Davis y Thelonious Monk. Transformó el jazz, hasta entonces predominantemente bailable o en su totalidad de balada, a un territorio completamente único. Uno de sus discos más célebres, Way Out West (1957), se basó en sus interpretaciones de canciones vaqueras.
Recibió dos premios Grammy a lo largo de su trayectoria. En 2004, fue honrado con un gramófono a la trayectoria artística. Tras realizar giras y actuaciones durante toda su vida, se retiró en 2014 al ser diagnosticado con fibrosis pulmonar. La web de Rollins muestra ahora una reflexión del músico sobre la muerte: “Creo que cuando la persona creativa termina su existencia, continúa en la siguiente. Soy una persona que cree que esta vida no lo es todo. Una persona espiritual no piensa así”.

