El mundo del espectáculo vuelve a estar de luto tras conocerse la muerte de la actriz Valerie Perrine, quien había sido diagnosticada con Parkinson hace 15 años. La intérprete es recordada por su participación en las dos primeras entregas de Superman, junto a Christopher Reeve, y por su destacado papel como Honey Harlow en Lenny (1974), que le valió una nominación al Oscar.
El fallecimiento fue anunciado a través de un posteo en Facebook por Stacey Souther, amiga íntima de Parrine y directora del documental Valerie (2019) en donde reflejó la lucha de la actriz contra el Parkinson. “Con profunda tristeza comparto la desgarradora noticia del fallecimiento de Valerie”, empieza el escrito.
“[Perrine] Enfrentó la enfermedad de Parkinson con increíble valentía y compasión, sin quejarse jamás. Fue una verdadera inspiración que vivió la vida al máximo, y ¡qué vida tan magnífica! El mundo se siente menos bello sin ella”, escribió Souther, según informó la revista Variety.

En ese sentido, Souther reveló que el último deseo de su amiga fue ser enterrada en el cementerio Forest Lawn. Con ese fin, explicó que se inició una campaña en GoFundMe con la que esperan recaudar los fondos necesarios.
“Por favor, consideren donar, compartir y ayudar a difundir la campaña para su funeral. Su último deseo es ser enterrada en el cementerio Forest Lawn, pero después de más de 15 años luchando contra el Parkinson, sus recursos económicos están agotados. Unámonos para hacer realidad su último deseo; realmente se lo merece”, indicó Souther.
De la temprana nominación al Oscar, al estrellato en Superman
Valerie Perrine nació en Galveston, Texas, en 1943 y creció en una familia itinerante debido a la carrera militar de su padre, y dio sus primeros pasos como corista en Las Vegas antes de dar el salto al cine a comienzos de la década de 1970, según consignó Los Angeles Times.
Tras iniciar su carrera en Hollywood, su consagración fue inmediata con Lenny (1974), la película biográfica dirigida por Bob Fosse y protagonizada por Dustin Hoffman, que le valió una nominación al Oscar como mejor actriz. En el film, Perrine interpretó a Honey Bruce, un papel complejo que fue destacado por la crítica, incluido Roger Ebert, quien elogió la construcción ambigua y desafiante del personaje.
Sin embargo, llegó a capturar los corazones de la audiencia masiva con su papel de Eve Teschmacher, la secretaria del villano Lex Luthor en las películas de Superman (1978) y Superman II (1980) protagonizadas por Christopher Reeve.
En una de las escenas más recordadas del film original de 1978, su personaje, mostró una faceta más humana al ayudar a escapar a Superman cuando había sido debilitado por Luthor en un momento crítico, lo que consolidó su lugar en la cultura popular.
A partir de allí, la actriz encadenó participaciones en producciones como The Electric Horseman (1979), junto a Robert Redford y Jane Fonda, y Can’t Stop the Music (1980), entre otras.
En las siguientes décadas siguientes, Perrine alternó trabajos en cine y televisión, con participaciones en series como ER, Nash Bridges y The Practice, y una recordada aparición en la comedia What Women Want (2000), dirigida por Nancy Meyers y protagonizada por Mel Gibson.
En los años 2000 también fue invitada en ciclos como Just Shoot Me! y Third Watch, mientras que su última aparición en la pantalla grande fue en Silver Skies (2014).