La directora de escena Marina Bollaín lleva más de dos décadas jugando con fuego —nunca mejor dicho— en el territorio de la zarzuela. Ya en 2001, con Adiós, Julián, un compendio de zarzuelas hilvanado con dramaturgia propia en torno a Tomás Bretón, dejaba claras sus intenciones actualizadoras. Pero fue al año siguiente, cuando convirtió su proyecto de fin de carrera en la Hochschule berlinesa en una Verbena de la Paloma ambientada en un edificio a lo 13 Rue del Percebe, con Dos gardenias y La bomba como colofón verbeneril, cuando su nombre quedó asociado a una controversia productiva en un género que oscila entre la momificación devota y la actualización compulsiva.
‘Jugar con fuego’
Música de Francisco Asenjo Barbieri. Libreto de Ventura de la Vega, basado en la comedia Madame d’Egmont, ou Sont-elles deux? (1833), de François Ancelot y Alexis Decomberousse. Versión de Marina Bollaín.
Ruth Iniesta, soprano (Duquesa de Medina); Alejandro del Cerro, tenor (Félix); José Antonio López, barítono (Marqués de Caravaca); David Lagares, bajo-barítono (Duque de Alburquerque); Manuel de Diego, tenor (Antonio); Javier Povedano, barítono (Loquero/Ultra1); Zaira Montes, actriz (Condesa de Bornos), entre otros.
Coro Titular del Teatro de la Zarzuela.
Director del coro: Antonio Fauró.
Orquesta de la Comunidad de Madrid.
Dirección musical: Álvaro Albiach.
Dirección de escena: Marina Bollaín.
Teatro de la Zarzuela, 25 de marzo. Hasta el 12 de abril.

