
Las llanuras de Doñana (Huelva) atesoran, junto a rastros de neandertales, huellas de equinos prehistóricos de hace unos 200.000 años. Son los considerados antecesores de los actuales yegüerizos y de los caballos silvestres de raza marismeña que se encargan de mantener. A su vez, son hermanos de los enviados a bordo de las carabelas a América hace cinco siglos y que acabaron montando gauchos argentinos en el sur del continente o cowboys en el norte. Cada 26 de junio, ese ganado —más de un millar de ejemplares— es trasladado al pueblo de Almonte en un rito ancestral conocido como Saca de las yeguas, que data de aquella época de los primeros viajes trasatlánticos.