

El número 6 de la calle Acetres, situado en el centro histórico de Sevilla, comienza a recuperar su aspecto original. En ese inmueble de tres plantas, de unos 120 metros cuadrados cada una, depositó su infancia y los primeros años de su adolescencia Luis Cernuda. Su familia se había mudado allí dos años antes, en 1900, y se marcharía definitivamente en 1914. EL PAÍS ha accedido al interior para ver cómo evoluciona la recta final de una rehabilitación que comenzó en septiembre de 2024 con un plazo de 12 meses de ejecución; ya han transcurrido cinco más.







