

Constantino Bértolo (Lugo, 80 años) es un nombre referencia dentro de la edición española. En su hoja de servicios está el haber liderado Debate y haber dado primeras oportunidades a escritores como Ray Loriga, Marta Sanz o Luis Magrinyá. Y a muchísimos más en la editorial Caballo de Troya, que se inventó precisamente para encontrar nuevos talentos (y a bajo coste). Por el camino, además de abrir puertas ha tenido que cerrarlas, colaborando a esa historia paralela de la literatura: la que nunca se publica. Ahora reflexiona sobre esa ingrata tarea en El arte de rechazar manuscritos (Debate).








