

“Cuando en la cocina hay armonía, el plato sale mejor”. El actor y director de teatro Julio Manrique pronuncia la frase en el restaurante del Teatre Lliure, pero no habla del restaurante sino del Lliure. La metáfora expresa muy bien —Manrique domina las palabras y el lenguaje: alguien ha dicho que con él nunca has de olvidarte de que es actor— el pensamiento de quien está actualmente al frente del emblemático colectivo catalán, que este diciembre cumple los 50 años de su fundación. Manrique (Barcelona, 52 años), que es director del Lliure por concurso público desde el 1 de febrero de 2024, cuando sustituyó a Juan Carlos Martel, y tiene contrato hasta el 1 de febrero de 2029 (le quedan tres años), afronta la cita del aniversario con la consideración de que el concepto clave debe ser la idea de transmisión, y de mirada al futuro.








