
El Palacio de las Dueñas de Sevilla fue siempre un refugio inexpugnable para Cayetana de Alba (Madrid, 1926-Sevilla, 2014). Un reducto en el que vivió la vida a su antojo, compartido en contadas ocasiones públicamente, la última en su sonada boda con Alfonso Díez, en 2011, cuando salió a la puerta a bailar, descalza, mezclándose con una multitud de personas que aguardaron durante horas para acompañarla en aquel día. Dueñas era su residencia predilecta y el lugar donde murió. Allí celebró también su primer matrimonio, con Luis Martínez de Irujo, en 1947. Precisamente una fotografía de gran formato de ese día, junto al Bentley que ella le regaló, es la primera pieza que recibe a quienes acudan a ver Cayetana. Grande de España, la exposición organizada con motivo de su centenario.








