- La novela de Mario Cuenca Sandoval se presenta como un policial atípico que no parte del crimen sino de su análisis posterior.
- A través de un psiquiatra formado en el lacanismo, despliega una sátira sobre el psicoanálisis, la violencia y la interpretación académica.
- El resultado es una parodia lúcida sobre el cientificismo y la banalización mediática.
Podés leer la noticia haciendo clic acá