
El 2 de marzo de 1962, Wilt Chamberlain estableció un récord que aún hoy perdura en la NBA. Y un récord de los importantes, no de los relativos: 100 puntos en un partido, Philadelphia Warriors 169 vs. New York Knicks 147. Tantos, que 64 años después nadie los ha superado.
No estuvo demasiado lejos Kobe Bryant cuando el 22 de enero de 2006 consiguió 81, en un Los Angeles Lakers 122 vs. Toronto Raptors 104. No llegó a amenzar el récord, pero el crack no dejó de impactar en la mejor liga del mundo con la segunda de las mejores marcas anotadoras de la historia. Que fue tal cosa hasta este martes.

Entre el colosal Chamberlain y el legendario Bryant se coló un buen basquetbolista que no tiene siquiera categoría de estrella en la liga de Estados Unidos. Sí, de jugador-franquicia, porque Bam Adebayo acumula nueve temporadas en la única organización por la que ha competido, Miami Heat. Es un valioso elemento, que a sus 28 años promedia 18,9 tantos, 9,8 rebotes y 2,9 asistencias. Números positivos, sí. Muy positivos, incluso. Pero no de astro de la NBA.
Nadie esperaba de él, entonces, lo que se le ocurrió hacer este martes, cuando sorprendió –¿hasta a él mismo?– con una cifra descomunal: ¡83 puntos! ¿Cómo? ¿Por qué él? Porque dispuso de muchos tiros libres, es decir, le cometieron muchas faltas, y porque lanzó muchísimo al aro. De hecho, su eficacia en los lanzamientos fue correcta en general, nada despampanante: 13 sobre 21 en dobles (destacado 61,9%), 7 de 22 en triples (flojo 31,8%) y 36 sobre 43 en simples (buen 83,7%). Eso sí: nadie tira 86 veces al aro en un partido.
2nd-most points… ever! https://t.co/0ml41hNmGh
— NBA (@NBA) March 11, 2026
Pues eso le vino muy bien a Miami, que aprovechó al protagónico Adebayo para doblegar como local a Washington Wizards por 150 a 129, en un encuentro de inusuales 279 tantos acumulados. En rigor, uno más en la tendencia de la liga de resultados cada vez más prolíficos.
Así, el interno quedó en el segundo lugar en la historia en la visible estadística de puntos en un partido, por encima de los monstruos anotadores de todos los tiempos (Michael Jordan, Karl Malone, LeBron James, Stephen Curry y tantos otros) salvo Chamberlain. Algo con lo que incipientemente amenazó en el primer cuarto, con abundantes 31 tantos. Insólita cifra para 12 minutos de acción, que, proyectada, supone 124 al cabo de todo el encuentro. Un ritmo imposible de sostener, por cierto.

La primera mitad terminó con 43 unidades del pivote, que, con 22 intentos de conversiones de 3 puntos muestra que no juega como tal. Al menos en el viejo sentido de pivote, del hombre que se mueve casi siempre cerca del cesto. Como lo hacía Chamberlain, en una época en la que no existían los triples y la mayoría de los ataques trataba de poner la pelota lo más próxima a los tableros posible para que definieran los hombres grandes fajándose en la zona pintada.
MARTES 10 DE MARZO: NOCHE HISTÓRICA Y PARA LOS LIBROS DE LA NBA
🏀 Bam Adebayo firmó ¡¡83 puntos!! en la victoria del Heat vs. Wizards
😱 Se convirtió en el segundo jugador con más tantos en un partido oficial, superando los legendarios 81pts de Kobe Bryant en 2006 pic.twitter.com/8oINzUV3ry
— SportsCenter (@SC_ESPN) March 11, 2026
Ya en el tercer cuarto Adebayo superó dos mojones estadísticos: el de los 56 tantos que Nikola Jokić, de Denver Nuggets, había establecido como máxima anotación en la temporada 2025/2016, y el de los 61 que el mismísimo LeBron James había fijado como récord de Miami Heat en la historia. Y le quedaban 12 minutos para dejar atrás a un ídolo.
Kobe. La superestrella de Lakers, casi 19 años mayor que Bam y fallecida en un accidente aéreo en 2020, había hecho esos 81 veinte años atrás, también con muchos tiros libres. Su admirador la superó ahora con uno de esos lanzamientos a falta de 1m16s ante la emoción de su madre en una platea y teléfonos que lo filmaban en manos de espectadores de pie. Y ante el grito de “MVP!” por parte del público, amplió y cerró su cuenta con otro simple, luego del cual salió del campo aplaudido por todo el Kaseya Center y abrazado por el entrenador Erik Spoelstra y varios compañeros.

Así, con esos dos tiros libres finales, Adebayo extendió dos récords que acababa de fijar en el encuentro: los de simples ejecutados y convertidos en un enfrentamiento. Intentó 43, cuatro más que la cantidad que dos veces había hecho otro pivote, Dwight Howard, y acertó 36, nada menos que ocho por encima de los 28 que el propio Chamberlain, también pivote, había transformado en aquella noche de los inagualados 100 puntos.
¿Inigualables, también? Eso pareció por mucho tiempo. Dos décadas atrás, el titánico Kobe Bryant lo puso en duda. Este martes, un mortal Bam Adebayo le dio al récord más aspecto de alcanzable en alguna noche de inspiración y triples. De las tantas que suele haber individualmente en las últimas temporadas de la NBA, pero una ciertamente mejor.






