
La Comisión Europea ha “condenado duramente” la decisión de los responsables de la Bienal de Venecia de permitirle a Rusia volver a abrir su pabellón nacional en la próxima edición de la renombrada cita cultural italiana y amenaza con retirar las subvenciones europeas al proyecto si no se revoca la invitación al país sancionado internacionalmente por su guerra contra Ucrania, bajo el argumento de que “la cultura nunca debería ser usada como plataforma para la propaganda”.






