

Si algo ha destacado en esta edición del Mobile World Congress han sido los robots. En los expositores de la feria los móviles han bajado un escalón de protagonismo para cedérselo a máquinas con extremidades articuladas y motorizadas. Incluso fabricantes de smartphones, como Honor, se han sumado a esta tendencia. Pero los pasillos de la Fira de Barcelona están surtidos de muchas otras rarezas tecnológicas.












