
En un nuevo capítulo de su cruzada contra la libertad de expresión, Pedro Sánchez ha anunciado este miércoles 11 de marzo de 2026, durante el I Foro contra el Odio celebrado en Madrid, la puesta en marcha de la herramienta HODIO (Huella de Odio y Polarización), un mecanismo que, según el propio presidente, medirá «la presencia, evolución y alcance» de los discursos de odio en redes sociales. Lo que el Gobierno presenta como un avance en la lucha contra la polarización no es más que un chiringuito más, financiado con dinero público, para vigilar, etiquetar y, en última instancia, silenciar a los disidentes. La herramienta será gestionada por el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE), dependiente del Ministerio de Inclusión que dirige Elma Saiz, y promete ser «transparente y rigurosa». Señalan como “odio” cualquier cosa que sea incómoda para ellos El Ejecutivo lleva años señalando como «odio» cualquier crítica incómoda a su gestión. Sánchez no ha dudado en calificar el odio como «un arma política» y ha prometido que HODIO permitirá identificar quién «frena el odio, quién mira para otro lado y quién hace negocio» con él. En la práctica, esto significa que el Gobierno podrá clasificar plataformas, cuentas y mensajes según criterios decididos desde Moncloa, exigiendo luego a las grandes tecnológicas que actúen como policías ideológicos bajo amenaza de sanciones o nuevos delitos como la supuesta «amplificación algorítmica». Mientras el presidente se declara víctima eterna del odio en redes, el anuncio llega justo cuando crece la molestia social por la gestión de la inmigración, la economía y los escándalos de corrupción que salpican a su entorno. El chiringuito ya tiene nombre y presupuesto asegurado. Lo que falta es que los españoles nos creamos el cuento de que quien más censura es quien más defiende la democracia. Un…
The post El Gobierno Sánchez creará un ‘observatorio de odio’, un chiringuito para controlar a los disidentes appeared first on Periodista Digital.






