

En enero de 2024, el lingüista Joaquín Gorrochategui, de la Universidad del País Vasco, y la profesora María Cruz González fueron avisados de la existencia de cinco fotografías de un bronce prerromano completamente desconocido. “Al ver las imágenes, rápidamente comprendimos que se trataba de una pieza celtibérica, aparentemente en buen estado y con características epigráficas y lingüísticas de gran interés. A través de un colega, hicimos llegar al propietario nuestro deseo de realizar una autopsia del epígrafe y eventual estudio, a lo que este accedió sin ningún problema”, relata Gorrochategui en el estudio Bronce celtibérico en alfabeto latino de Igedankom, Complutum, Alcalá de Henares (Madrid). Avance, publicado en la revista Veleia.







