

La faena de la tarde, una de las de la Feria, fue la de Emilio de Justo al quinto de Núñez del Cuvillo. Un toro serio, sobre todo de cara, engatillado, el que sacó más raza del lote. No fue muy allá en varas, simplemente se dejó, pero pronto descubrió el buen fondo que tenía. Lo vio enseguida De Justo que, tras doblarse con torería en los primeros compases, se fue al tercio con decisión. Una faena compacta, sin resquicios. Muy metido el toro en la muleta de Emilio de Justo que gobernó en todo momento la situación. Una arrucina, sin montar la muleta con la espada, con la mano izquierda, levantó el clamor. Pero quedaba algo más, una tanda final por naturales a pies juntos que terminó por entregar a la gente. No se reservó nada el torero. La espada algo desprendida le restó un triunfo mayor que ya se estaba relamiendo.
Toros de Núñez del Cuvillo, de correcta presentación, bien armados y muy toreables.
Alejandro Talavante: estocada trasera y algo desprendida (saludos); tres pinchazos _ aviso _ y estocada (silencio).
Emilio de Justo: estocada pasada _ aviso _ (vuelta al ruedo); estocada algo pasada y desprendida _ aviso _ (oreja).
Juan Ortega: bajonazo (silencio); pinchazo y estocada (silencio).
Plaza de toros de Valencia. Noveno y último festejo de Feria. 19 de marzo. Tres cuartos de entrada (9.103 espectadores según la empresa).






