
KIEV.– En medio de la conmoción por el conflicto en Medio Oriente, Estados Unidos propuso organizar una nueva ronda de negociaciones entre Rusia y Ucrania la próxima semana con el objetivo de intentar poner fin a cuatro años de guerra, según informó este martes el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky. La iniciativa busca reactivar un proceso diplomático que hasta ahora no ha logrado avances concretos para detener el conflicto iniciado por la invasión rusa de 2022.
El mandatario ucraniano señaló que la propuesta fue impulsada por Washington y que el encuentro podría realizarse en Suiza o en Turquía. Según explicó, las conversaciones estaban previstas originalmente para la semana pasada en Emiratos Árabes Unidos, pero fueron pospuestas por Estados Unidos.
“Es una propuesta estadounidense, pero para ser honesto veremos qué sucede en Medio Oriente ”, dijo Zelensky en un mensaje de audio enviado a periodistas, en referencia a la guerra desatada tras los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán, que desplazó la atención internacional de la guerra en Ucrania.
We discussed the situation around Iran with President of Türkiye Recep Tayyip Erdoğan @RTErdogan. We are ready to share our expertise to prevent the expansion of war and protect lives, but at the same time, Ukraine needs to strengthen its own air defense, and we are counting on… pic.twitter.com/3dd56uC3s5
— Volodymyr Zelenskyy / Володимир Зеленський (@ZelenskyyUa) March 10, 2026
Kiev indicó que Zelensky conversó con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, quien se ofreció a acoger el encuentro en territorio turco. Sería la tercera ronda de conversaciones trilaterales con mediación estadounidense, después de dos intentos previos que no lograron acercar posiciones entre Moscú y Kiev.
La guerra iniciada por la invasión ordenada por el presidente ruso, Vladimir Putin, se convirtió en el conflicto armado más grave en Europa desde la Segunda Guerra Mundial y continúa sin perspectivas claras de resolución, pese a los esfuerzos diplomáticos de distintos actores internacionales.
Funcionarios ucranianos temen que el nuevo conflicto reduzca los recursos disponibles para Kiev, mientras que Moscú podría beneficiarse del aumento de los precios del petróleo, que incrementa los ingresos energéticos rusos.
En paralelo con la propuesta de negociaciones, Zelensky volvió a reclamar a los aliados occidentales que mantengan las sanciones económicas contra Rusia, en particular las relacionadas con las exportaciones de petróleo.
El presidente ucraniano advirtió que levantar esas restricciones enviaría una señal equivocada al Kremlin. “¿Cómo pueden levantarse las sanciones contra Rusia si es el agresor? Eso significaría que es aceptable, y no solo para ellos”, afirmó.
Las sanciones energéticas fueron impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea (UE) tras la invasión de Ucrania, pero el debate sobre su continuidad se reactivó en medio de la volatilidad de los mercados energéticos causada por la guerra en Medio Oriente.
Just spoke with @ZelenskyyUA.
We are focused on our shared priorities: conclude the adoption of the Ukraine Support Loan and of the 20th package of sanctions.
We also discussed the wider impact of the developments in the Middle East on energy prices, on energy security and on…
— Ursula von der Leyen (@vonderleyen) March 3, 2026
Algunos informes indican que Washington evalúa aliviar ciertas restricciones sobre el petróleo ruso para evitar un aumento mayor en los precios de la energía, que se dispararon por la inestabilidad regional.
Sin embargo, la UE ya expresó su rechazo a eliminar las sanciones petroleras contra Moscú, al considerar que esa medida permitiría al Kremlin financiar su campaña militar.
Mientras se discute la posibilidad de nuevas negociaciones, la guerra continúa con intensidad en el frente y con ataques aéreos casi diarios.
Funcionarios rusos y ucranianos ofrecen versiones contradictorias sobre la situación militar. Kiev sostiene que sus fuerzas han logrado avances en algunos sectores de la línea del frente, mientras Moscú asegura que sus tropas siguen ampliando el control sobre territorios en el este de Ucrania.
Según el mayor general ucraniano Oleksandr Komarenko, las fuerzas de Kiev recuperaron recientemente gran parte del territorio de la región industrial de Dnipropetrovsk durante una contraofensiva que expulsó a tropas rusas de más de 400 kilómetros cuadrados.
El comandante adjunto del 425º Regimiento de Asalto Separado “Skelia”, Andrii Kyianenko, afirmó que las unidades ucranianas lograron romper defensas rusas y avanzar más de diez kilómetros en algunos sectores.

Estas afirmaciones no pudieron ser verificadas de manera independiente, aunque el centro de análisis estadounidense Institute for the Study of War indicó que las recientes contraofensivas ucranianas podrían tener efectos tácticos y estratégicos capaces de alterar los planes ofensivos de Rusia para la campaña de primavera-verano de 2026.
Desde Moscú, sin embargo, el Kremlin sostiene una narrativa opuesta. Putin afirmó que las fuerzas rusas ampliaron sus avances en el Donbass, la región oriental cuya captura constituye uno de los principales objetivos de la invasión.
Según el mandatario ruso, Ucrania controlaba alrededor del 25% de esa región hace seis meses, pero actualmente solo mantiene entre el 15% y el 17% del territorio. La declaración se produjo durante una reunión con Denis Pushilin, el líder prorruso de las zonas del Donbass controladas por Moscú.

El asesor de política exterior del Kremlin, Yuri Ushakov, aseguró además que Putin le transmitió al presidente estadounidense, Donald Trump, que las fuerzas rusas “están avanzando con bastante éxito” en el campo de batalla. Según Ushakov, ese progreso debería alentar a Kiev a aceptar un acuerdo negociado.
Los gobiernos europeos, sin embargo, acusan a Moscú de mostrarse dispuesto al diálogo mientras continúa intensificando sus operaciones militares.
Agencias AFP y AP






