
El uso de inteligencia artificial generativa para producir imágenes sexualizadas se ha convertido en una práctica habitual entre adolescentes en Estados Unidos. Así lo señala una investigación publicada este miércoles en la revista PLOS One. El estudio, basado en una encuesta nacional anónima a jóvenes de 13 a 17 años, indica que más de la mitad de los participantes había utilizado al menos una vez una herramienta o sitio web para retocar la foto de una persona real, un proceso llamado deepfake. Mientras, también uno de cada dos aseguró haber recibido alguna.






