
La familia de Pablo Grillo, el reportero gráfico herido por un cartucho de gas lacrimógeno el año pasado en una marcha de jubilados, difundió esta tarde una carta abierta repudiando las agresiones que se registraron este mediodía en la zona del Congreso contra un grupo de trabajadores de prensa por parte de la Policía Federal Argentina (PFA). “Lo ocurrido hoy no puede ser leído como un hecho aislado o el simple ‘exceso’ de un efectivo distraído”, advirtieron.
“Como familia, hoy sentimos que el tiempo se detuvo. Ver las imágenes del camarógrafo de A24, Facundo Tedeschini, siendo golpeado, gaseado y esposado en las inmediaciones del Congreso, nos produjo un nudo en el estómago que conocemos muy bien”, expresaron los familiares de Grillo al comienzo de la misiva.
“Es el mismo asfalto, es la misma plaza y es la misma violencia que, hace casi un año, cambió para siempre la vida de nuestro hijo y hermano, Pablo Grillo”, señalaron luego.

En el texto, los familiares de Grillo plantearon que la embestida de hoy contra trabajadores de prensa, entre los que resultaron afectados camarógrafos y cronistas que se encontraban en las inmediaciones del Congreso, no se trató de un “hecho aislado” ocurrido en el marco del operativo antipiquete.
“Cuando la agresión a la prensa se vuelve una constante en cada operativo, estamos ante un método. La falta de profesionalismo de las fuerzas de seguridad no es un accidente: es la herramienta necesaria para anular la mirada externa. Si un uniformado no es capaz de distinguir a un trabajador de prensa identificado de una amenaza, lo que hay es una decisión operativa de no distinguir”, apuntaron.
Y en un paralelismo con lo acontecido hace casi un año atrás cuando Grillo resultó herido, marcaron: “Las cámaras no delinquen, revelan la verdad. A Pablo lo atacaron mientras hacía su trabajo. Hoy, a Facundo le pasó lo mismo. ¿Cuántas lentes más tienen que romperse para que entiendan que el periodismo no es un enemigo? La falta de formación y el desprecio por los protocolos mínimos de actuación demuestran que no se busca el orden, sino la impunidad de un operativo sin testigos”.
Acto seguido, los allegados de Grillo reclamaron justicia y “libertad para los trabajadores detenidos hoy” en el Congreso. “No vamos a callarnos ante la repetición de esta historia. La democracia se debilita cada vez que una lente se apaga por la violencia de un Estado que debería protegerla”, concluyeron al respecto.
El hecho ocurrió este mediodía, cuando un grupo de activistas de la organización ambientalista Greenpeace saltó una de las rejas perimetrales del Congreso y, en momentos en que los cronistas se disponían a cubrir el incidente, fueron agredidos por efectivos de las fuerzas de seguridad.
El camarógrafo Facundo Tedeschini, de la señal A24, fue embestido por las fuerzas de seguridad.
“El cámara quedó en medio de la situación, lo empujaron y se cayó. No está detenido, solo fue trasladado a un sector para que lo atiendan los médicos del SAME. Por otra parte, ya se inició un sumario administrativo para evaluar si la reacción del oficial de la Policía Federal fue correcta o no”, precisaron fuentes oficiales a LA NACION.
Desde el SAME confirmaron que el hombre, de 50 años, presentaba lesiones leves y efectos por exposición a gases lacrimógenos, por lo que fue trasladado al Hospital Ramos Mejía.
Pero no fue el único caso. La cronista Agustina Binotti, de la misma señal, recibió gas pimienta en los ojos y el jefe de móvil del canal Crónica, Roberto Chiappalone, y su cronista, Facundo Muñoz, denunciaron empujones y agresiones con spray lacrimógeno.
En medio de la controversia por los incidentes reportados, la exministra de Seguridad y actual senadora, Patricia Bullrich, aseveró que el camarógrafo “intentó entrar en donde estaban los detenidos”.
“Quiso tomar fotografías de las personas. El policía ya tiene un sumario porque no fue una conducta normal; hubo una actitud inmediata por parte del jefe de la policía”, detalló, si bien aclaró que ahora se deberá analizar si el efectivo “actuó desmedidamente”.
Además, la PFA publicó un comunicado detallando el operativo aplicado en las inmediaciones del Congreso.
“Se dispuso la conformación de un perímetro de seguridad a fin de impedir el ingreso o egreso de personas al sector donde se encontraban los detenidos. En ese marco, se acercó al lugar un grupo de trabajadores de prensa para cubrir el acontecimiento, por lo que el personal policial les solicitó mantener una distancia prudencial por razones operativas”, indicaron.
“Durante ese intervalo se produjo un forcejeo con un camarógrafo cuando intentaba obtener imágenes dentro del perímetro de seguridad, en cuyo marco se generó una situación de tensión y se registraron lesiones en el intercambio”, concluyeron al respecto.






