
La Federación de Músicos de Estados Unidos ha salido en defensa de uno de sus integrantes más emblemáticos, Bruce Springsteen, después de que el presidente Donald Trump arremetiera contra el artista y alentara a sus seguidores a boicotear sus conciertos. El conflicto se produce en un contexto de creciente tensión política y cultural en Estados Unidos, donde figuras públicas del mundo del entretenimiento han tomado posturas cada vez más visibles frente a la actualidad política.






