
Un asambleísta del estado de Nueva York impulsa un proyecto de ley que autorizaría a ciertos bares y restaurantes a vender y servir alcohol en espacios al aire libre durante el Mundial 2026. La iniciativa contempla que la medida se extienda del 1° de junio al 31 de julio.
El documento corresponde al proyecto de ley A. 10339 de la Asamblea de Nueva York, presentado el pasado 24 de febrero de 2026.
Su objetivo principal es enmendar la ley de control de bebidas alcohólicas para permitir y regular el servicio de alcohol al aire libre durante eventos especiales por un periodo limitado.

La ley establece un marco temporal donde expande los servicios entre el 1° de junio de 2026 y el 31 de julio de 2026.
Las ciudades, pueblos o condados interesados deben solicitar la aprobación de la Autoridad Estatal de Bebidas Alcohólicas para implementar estas medidas en áreas específicas o en todo su territorio.
El proyecto de ley A. 10339 prevé regular los eventos en espacios de propiedad municipal destinados a actividades comunitarias, culturales o deportivas de máximo 100 acres.

Bajo esta premisa, se autoriza la realización de hasta 25 eventos por ciudad, de los cuales un máximo de siete podrán extenderse durante varios días.
En cada caso, será obligatorio implementar un plan operativo conjunto para evitar la venta a menores y personas intoxicadas, capacitación obligatoria para el personal en materia de concientización sobre el consumo de alcohol y el uso de recipientes que se distingan de las bebidas no alcohólicas.
Los pueblos o condados que opten por este esquema tienen obligaciones estrictas para garantizar el orden público. De acuerdo con el escrito, algunas de ellas incluyen:
Desde la Gran Manzana también se implementan otras estrategias en el marco del evento deportivo.
Zohran Mamdani, el alcalde de la ciudad, tiene la intención de que todos los viajes en autobús sean gratuitos durante el Mundial 2026.
En cuanto a la estimación del costo, en su momento Mamdani sostuvo que ofrecer de manera gratuita el servicio de autobús tendría un costo de US$700 millones de dólares al año.






