
Con la llegada de la Semana Santa, se refuerza una práctica alimentaria que evita el consumo de carnes rojas y prioriza el pescado como alternativa dentro de las celebraciones religiosas. Durante los días previos a la Semana Santa, muchos continúan siguiendo una de las normas más antiguas relacionadas con la alimentación en esta época: evitar el consumo de carnes rojas. En este contexto, el pescado se posiciona como una de las principales opciones en la dieta.
A lo largo del tiempo, el pescado seco o salado consolidó su presencia como una tradición culinaria durante la Semana Santa. Este alimento tiene origen en prácticas centenarias y forma parte de las celebraciones religiosas en distintas culturas y regiones del mundo.

Variedades como el bacalao, la merluza o la pescadilla se convierten en opciones frecuentes durante este periodo, debido a que no se consideran carne roja y pueden consumirse bajo las restricciones de la Cuaresma. Además, su capacidad de conservación prolongada facilita su uso durante las semanas de ayuno.
De acuerdo con un estudio publicado en la revista científica Mdpi, el pescado contiene grasas saludables, minerales y proteína, elementos asociados con el aumento de la masa muscular. También aporta aminoácidos esenciales como la cisteína, que previene la acumulación de desechos metabólicos tóxicos que aceleran el envejecimiento, la metionina, relacionada con la prevención del cáncer, y la lisina, que podría tener efectos preventivos sobre la osteoporosis.
Estos compuestos contribuyen al crecimiento corporal, las funciones reparadoras del organismo y el metabolismo, mientras que las proteínas participan en funciones reguladoras y en la prevención de enfermedades. El pescado seco presenta altos niveles de grasas saludables y es fuente de omega-3. Asimismo, contiene calcio, fósforo y vitaminas del complejo B, que intervienen en la salud ósea.
Para su consumo, se debe quitar el exceso de sal propio del método de conservación para disfrutar los sabores propios del pescado. El pescado debe pasar por un buen proceso de salado y secado para que la calidad permanezca a lo largo del tiempo y se exalten sus características sensoriales más valoradas.
La buena calidad de los ingredientes es siempre fundamental para la obtención de un excelente producto final. Aunque es un producto salado, tiene unas condiciones específicas para mantenerse en buen estado; es importante que esté a salvo de la humedad para aumentar su vida útil.

Al ser un producto con unas características organolépticas tan fuertes, es necesario tener un excelente proceso de preparación, desde su aromatización hasta su cocción. A continuación se presentan preparaciones tradicionales con pescado seco.
En el portal web de Alquería se da una alternativa para que los amantes de estos platos puedan deleitar sus paladares. Estos son los pasos a seguir.
Ingredientes:
Pasos de preparación:

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Preparación:
*Por María Camila Salas Valencia






