
El partido entre Cuba y Puerto Rico se perfilaba como uno de los más calientes de la fase de grupos del Clásico Mundial de Béisbol (WBC, por sus siglas en inglés), por historia, presente y contexto. El encuentro se jugó este lunes 9 de marzo, a las 7.00 p.m. (hora del Este), en el Hiram Bithorn Stadium de San Juan, y terminó con victoria de Puerto Rico por 4–1.
El partido se destrabó temprano, en la segunda entrada, cuando el receptor Martín Maldonado conectó un doble de bases llenas ante el zurdo Julio Robaina para empujar tres carreras y poner a Puerto Rico 3–0 arriba.
Ese batazo, que vació las almohadillas y encendió al Hiram Bithorn, terminó siendo el swing clave de la noche en un duelo que se intuía cerrado.
La selección local amplió la ventaja en el quinto inning, con un elevado de sacrificio de Carlos Cortes que llevó al plato a Heliot Ramos para el 4–0 parcial.
Cuba descontó en el sexto episodio gracias a un doble de Alfredo Despaigne, que remolcó a Ariel Martínez y fijó el 4–1 definitivo, pero nunca consiguió encadenar un rally que pusiera realmente en aprietos a los boricuas.

La derrota deja a Cuba con marca de 2–1 en el Grupo A, todavía bien posicionada para avanzar a la fase de eliminación directa.
La selección caribeña necesita ahora recuperarse rápido y buscar su clasificación ante Canadá, en un juego decisivo programado para este miércoles a las 3 p.m. (hora del Este).
Con el triunfo, Puerto Rico aseguró su lugar en los cuartos de final y se perfila para avanzar como primero del grupo si consigue superar a Canadá en el cierre de la fase inicial.
Los boricuas llegan a ese mano a mano con un cuerpo de lanzadores dominante, un bullpen profundo y un lineup que, sin necesidad de grandes jonrones, ha sido capaz de fabricar carreras en tandas oportunas.
Grupo A – Hiram Bithorn Stadium, San Juan.
Grupo A – Hiram Bithorn Stadium, San Juan.






