
La Copa Sudamericana conoce la conformación de los ocho grupos. La Gran Conquista dio el primer paso en la sede de la Conmebol, en Luque (Paraguay), y los seis clubes argentinos descubrieron a sus rivales. River, Racing y San Lorenzo son los tres equipos nacionales que levantaron el trofeo; Tigre también fue finalista, mientras que Barracas Central y Riestra son debutantes absolutos en las competencias internacionales.
La aventura comenzará en la semana del 7 de abril y se extenderá, en la etapa de grupos, hasta el 28 de mayo. Los dos primeros clasificados avanzarán, aunque solamente el ganador de la zona se asegurará el boleto para los 8avos de final; el segundo disputará una llave de playoffs ante los clasificados terceros de la Copa Libertadores y el ganador de la eliminatoria completará el cuadro de los 16 mejores. La final se jugará el 21 de noviembre en el estadio Metropolitano, de Barranquilla.
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— CONMEBOL Sudamericana (@Sudamericana) March 19, 2026
Por jugar la etapa de grupos, cada club recibirá un premio de 900 mil dólares; los que disputen los 8avos de final sumarán US$ 600.000. Aquellos que alcancen los 4tos de final añadirán US$ 700.000 y la cifra se elevará a US$ 800.000 para los semifinalistas. Por ser finalista se embolsarán US$ 2.000.000, mientras que el campeón percibirá US$ 6.500.000.
Doce años después de su última participación, que terminó en vuelta olímpica y resultó el primer título de Marcelo Gallardo en Núñez -además quebró la racha negativa de 17 años sin conquistas internacionales-, River regresó a la Copa Sudamericana. Los millonarios van por la 12da experiencia –cayeron en la final con Cienciano (Perú) en 2003-, fueron cabeza de serie y liderarán el Grupo H, que lo completaron Bragantino (Brasil), Blooming (Bolivia) y Carabobo (Venezuela).

La hoja de ruta no es intrincada por la jerarquía de los rivales y el escenario ahora es menos complejo en la logística para visitar a los venezolanos, desde que se habilitaron nuevamente los vuelos desde la Argentina. Tampoco tendrá que lidiar con la altura, ya que la Academia boliviana –en su plantel hay dos futbolistas argentinos, Julio Vila y Diego Giménez-, tiene su sede en Santa Cruz de la Sierra, apenas 400 metros sobre el nivel del mar. Bragantino asoma como el escollo más destacado, aunque actualmente marcha 12do en el Brasileirao; el club que desde 2019 recibe el apoyo de la marca de bebidas Red Bull fue finalista en 2021.
El primer campeón de la Copa Sudamericana fue argentino: San Lorenzo. El Ciclón se consagró en 2002, de modo invicto, y ahora va por su 14ta. participación. Desde entonces, nunca más volvió a disputar el partido definitorio. El Grupo D lo integrará con Santos (Brasil), que tiene como figura estelar a Neymar y al goleador de la final de la Copa Libertadores 2019, Gabigol; también en sus filas hay tres jugadores argentinos: Benjamín Rollheiser, Adonis Frías y Gonzalo Escobar.

Los paulistas –echaron al DT Juan Pablo Vojvoda y contrataron a Cuca- aparecen como el rival con el que San Lorenzo debería disputar el primer puesto: Deportivo Cuenca (Ecuador) ofrece como escollo la altura, mientras que Recoleta (Paraguay) tendrá su estreno en las copas internacionales. Para el Ciclón, que todavía no resolvió quien sucederá a Damián Ayude, tiene en la Sudamericana una oportunidad para generar ingresos en tiempos de crisis institucional y económica que surfea el club.

No fue un sorteo complaciente el que tuvo Racing, ganador en 2024 de la Copa Sudamericana. Con el presidente Diego Milito y el director deportivo Sebastián Saja en la Conmebol, la presencia de Botafogo (Brasil) -el rival del Bombo 4 que todos deseaban esquivar- en su grupo se impone como un escollo de relevancia. Con los cariocas, la Academia definió la Recopa 2025, que quedó en manos de Racing.

Los dos restantes participantes del Grupo E son Independiente Petrolero (Bolivia), que tiene su cancha en Sucre, a 2790 metros sobre el nivel del mar, y Caracas (Venezuela), que es el máximo campeón del fútbol del país, aunque no gana un título desde 2019. El largo viaje es una incomodidad para un plantel que en los últimos mercados de pases vendió piezas destacadas y no logró reemplazos de los mismos quilates ni que tuvieran un rendimiento que genere ilusión.
Para Tigre será la quinta experiencia y el Matador de Victoria llegó a la final en 2012, donde cayó ante San Pablo (Brasil) en una definición que finalizó en escándalo en el Morumbí. El plantel se negó a jugar el segundo tiempo -perdía 2-0-, tras denunciar agresiones físicas y amenazas con armas de fuego. No tendrá rival brasileño Tigre, que en el Grupo A se medirá con América de Cali (Colombia), Macará (Ecuador) y Alianza Atlético (Perú).
Los debutantes argentinos, Riestra y Barracas Central, tienen una coincidencia: rivales brasileños y chilenos en el recorrido. El Malevo es parte del Grupo F junto a Gremio (Brasil), Palestino (Chile) y Montevideo City Torque (Uruguay); el Guapo, que conforma el Grupo G, se medirá ante Vasco da Gama (Brasil), Audax Italiano (Chile) y Olimpia (Paraguay). Una zona compleja, con dos campeones de la Copa Libertadores como lo fueron los cariocas, en 1998, y los paraguayos, que festejaron en 1979, 1990 y 2002.
Seis ilusiones para mantener el predominio de los dos últimos años, donde Lanús y Racing levantaron el trofeo, y también la supremacía en el historial: el fútbol argentino, con 10 conquistas, es el máximo ganador de la Copa Sudamericana.






