- La artista austríaca presenta en la Bienal de Venecia una performance extrema que se convirtió en fenómeno de público.
- Una mujer desnuda funciona como badajo humano de una enorme campana en una escena tan perturbadora como hipnótica.
- La imagen remite de manera inevitable a una pintura realizada por El Bosco hace más de 500 años.
Podés leer la noticia haciendo clic acá