
Desde 2018 vive en Canarias, adonde llegó huyendo de la represión marroquí. “Todo viene de la política. España tiene culpa y Marruecos también”, resume. Tardó tres años en conseguir una prótesis y aún espera una operación en la otra cadera. El dolor y la discapacidad le dificultan encontrar un empleo estable Leer






