

La frase del título es propiedad de un usuario de X de nombre indescifrable, pero recoge el sentimiento de muchos aficionados y espectadores que el pasado domingo se emocionaron con las diabluras heterodoxas de Antonio Ferrera en la plaza de Las Ventas. “Dadme más Ferreras y menos pegapases”, dadme más toreros que rompan las normas y traten de encontrar nuevos caminos en la tauromaquia, aunque parezcan locos herejes, y menos funcionarios que desesperan el sentimiento de quienes acuden a una plaza a la búsqueda de unas gotas de felicidad.







