
ISLAMABAD.– La incertidumbre se cierne el viernes sobre las negociaciones previstas para este fin de semana entre Estados Unidos e Irán en Pakistán, aún sin confirmación de la llegada de las delegaciones y con acusaciones cruzadas que ponen en riesgo la tregua.
El alto el fuego, de dos días de vigencia, ha detenido la campaña de bombardeos aéreos de Estados Unidos e Israel sobre el régimen islámico. Pero hasta ahora no ha hecho nada para calmar la guerra paralela que Israel libra contra el aliado de Teherán, Hezbollah, en el Líbano, ni para poner fin al bloqueo del estrecho de Ormuz, que ha provocado la mayor interrupción de la historia en el suministro mundial de energía.

La agencia de noticias semioficial Tasnim, cercana a la Guardia Revolucionaria de Irán, afirmó que las conversaciones –previstas para el sábado– no se llevarían a cabo a menos que Israel ponga fin a sus ataques en el Líbano. Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se quejó de que Irán estaba “haciendo un trabajo muy deficiente ” al no permitir la libre navegación a través del estrecho, por donde antes del conflicto pasaba el 20% de todo el petróleo que se comercializa a nivel mundial.
No obstante, Islamabad seguía adelante con los preparativos para las conversaciones de alto nivel, mientras el vicepresidente norteamericano, JD Vance, se disponía a partir de Washington. Además, se espera que Israel y el Líbano inicien conversaciones la próxima semana en la capital norteamericana, según un funcionario estadounidense y una persona con conocimiento de los planes, quienes hablaron bajo condición de anonimato.
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Agencias AP, AFP y Reuters






