Klaus Mäkelä y Barrie Kosky alumbran un gran milagro operístico en Aix-en-Provence

El PaisCultura06/07/202626 Views

A menos de tres semanas del estreno de Die Frau ohne Schatten (La mujer sin sombra) en Viena, Hugo von Hofmannsthal escribió una carta a Richard Strauss —con quien venía colaborando regularmente desde hacía una década, a partir de Elektra— en la que le confesaba que era consciente de que esta nueva ópera había supuesto “una carga gigantesca sobre sus hombros”, si bien puntualizó a renglón seguido que “usted ascendió por la montaña más empinada como si fuera un juego de niños”. Nadie mejor que él mismo sabía de la enorme dificultad que suponía poner música a un texto profundamente simbólico, inaprehensible en muchos momentos, que se cierra con un coro de Niños Nonatos, pero del que se sentía profundamente orgulloso, hasta el punto de decidir publicarlo también en paralelo en forma de relato en prosa, muy diferente, por tanto, del libreto operístico, que no podía esquivar determinadas convenciones y que debía revestir necesariamente una naturaleza y una fisonomía teatrales.

Seguir leyendo

Podés leer la noticia haciendo clic acá

Más vistos
Cargando

Signing-in 3 seconds...

Signing-up 3 seconds...

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad