
La falta de cuidado con que fue excavado en marzo pasado el posible esqueleto de D´Artagnan, el famoso jefe de los mosqueteros de Luis XIII y Luis XIV de Francia, en una iglesia de la ciudad neerlandesa de Maastricht, puede comprometer la identificación de los restos. El problema se deriva de la forma en que Wim Dijkman, antiguo arqueólogo municipal, llevó a cabo el trabajo sin permiso del Ayuntamiento. Amontonó los huesos tocados con las manos desnudas en recipientes de plástico y ello dificulta obtener un resultado claro en las pruebas de ADN. La policía le arrestó porque se había quedado con un húmero y dos dientes que tuvo que devolver para recobrar la libertad, y ahora la investigación sigue su curso con dificultad.





