
El Presidente sostuvo durante más de noventa días al funcionario pese a la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito y a la ofensiva opositora para interpelarlo en el Congreso. La decisión fue tomada tras el regreso de la gira por España.
El final llegó bastante después de lo que imaginaba buena parte de la política. Apenas regresado de la gira por España, Javier Milei tomó una decisión que durante semanas había resistido y que se terminó de cocinar en su ausencia. Después de más de tres meses de tensiones internas, operaciones de contención y una defensa cerrada encabezada por los hermanos Milei, Manuel Adorni dejó la Jefatura de Gabinete. Su reemplazante será el hasta ahora ministro del Interior, Diego Santilli, que ingresó al Gobierno recién el año pasado pero en poco tiempo logró convertirse en uno de los principales alfiles políticos de Karina Milei.
“El ensañamiento tiene un límite y yo he descubierto el mío. Lo hemos dado todo desde lo estrictamente laboral, pero también desde lo familiar y espiritual. Tal vez simplemente ocurre que a la gente común no le permiten estar en estos lugares”, fue la explicación que dio el ahora exfuncionario en un largo posteo en su cuenta de X.
Casi al unísono, Karina Milei replico el comunicado y le agradeció por su tiempo en el Gobierno: “Gracias por tu incansable trabajo durante todo este tiempo y por defender las ideas de la libertad con una pasión y un compromiso que pocas veces se ven. Sos una persona íntegra, valiosa y muy querida por todos nosotros”.
La jugada pone fin al episodio de mayor desgaste que atravesó el oficialismo desde el comienzo de la gestión libertaria. Lo que comenzó como una controversia alrededor de la declaración patrimonial del entonces jefe de Gabinete terminó convirtiéndose en una crisis que atravesó al gabinete, alteró la agenda parlamentaria durante meses y obligó a la Casa Rosada a desplegar uno de los operativos de contención política más intensos de los que se tenga recuerdo en la Argentina.






