
En los últimos años, las coberturas de vacunación del Calendario Nacional, gratuito y obligatorio, mostraron valores por debajo del umbral del 95% asociado a la inmunidad colectiva. El Ministerio de Salud busca fortalecer las estrategias de inmunización.
La disminución en las tasas de vacunación plantea riesgos concretos para la salud pública, ya que, cuando baja la cobertura, aumenta la posibilidad de brotes de enfermedades prevenibles, como el sarampión, la tos ferina o la poliomielitis, lo que puede traducirse en más casos, internaciones y complicaciones.
Además, se debilita la inmunidad colectiva, que es la protección indirecta que se logra cuando la mayoría de la población está vacunada, dejando más expuestas a personas que no pueden vacunarse, como bebés pequeños o quienes tienen el sistema inmunológico comprometido, según un informe.
“Durante los últimos 50 años, esta herramienta de salud pública ha salvado más de 150 millones de vidas, transformando enfermedades antes mortales en prevenibles gracias a la vacunación”, aseguró la Dra. Valeria El Haj. Sin embargo, el escenario actual es frágil: en los últimos años, el descenso en la vacunación de niños y adolescentes encendió las alarmas.
En la actualidad, el mayor desafío no es solo el virus, sino la información falsa y la ciencia es contundente frente a los mitos más comunes:
“Recuperar la confianza social y garantizar el acceso igualitario como prioridades actuales. No se trata solo de protección individual, sino de una responsabilidad compartida. Invertir en salud y educación no es opcional: es la única forma de asegurar que las futuras generaciones crezcan libres de enfermedades que ya sabemos cómo evitar”, finalizó la Dra. El Haj.
Un reciente informe de CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento) analizó el estado de la vacunación en Argentina en una iniciativa que reunió a referentes del sector público, obras sociales, organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales, con el objetivo de reflexionar sobre los desafíos actuales de la inmunización en el país.
Según el informe, las tasas de vacunación en la Argentina se encuentran por debajo de los niveles necesarios para garantizar una protección colectiva adecuada. En los últimos años, las coberturas de vacunación del Calendario Nacional, gratuito y obligatorio, mostraron valores por debajo del umbral del 95% asociado a la inmunidad colectiva. Esta situación, observada desde 2018, se extiende a las diferentes etapas de la vida, incluyendo población infantil, adolescente y adulta.
En Argentina, entre 2022 y 2024, alrededor de 1,7 millones de niños no recibieron alguna de las vacunas correspondientes a su edad y la situación se agrava en los refuerzos de la segunda infancia y la adolescencia, donde se registran las caídas más pronunciadas.
Por ejemplo, el refuerzo de la vacuna triple viral, que protege contra sarampión, rubéola y paperas, alcanzó apenas el 46,7% en niños de 5 años, cuando hace menos de una década superaba el 90%. La cobertura contra la poliomielitis en el mismo grupo descendió al 47,6%.
En adolescentes, la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), clave para prevenir distintos tipos de cáncer, llegó en 2024 al 55,5% en mujeres y al 50,9% en varones, muy por debajo de los niveles registrados años atrás.
Las bajas coberturas no solo se limitan a la infancia, ya que, los adultos y las personas mayores (+65 años) no siempre reciben las vacunas recomendadas para su edad, en parte debido a la organización del sistema de salud.
Según el Índice de Confianza y Acceso a las Vacunas de la Fundación Bunge y Born, Argentina registra niveles de confianza cercanos al 86%, superior a los de muchos países de la región. El verdadero desafío es una reticencia difusa y multicausal, alimentada por la circulación de desinformación en redes sociales, incluso reproducida por algunos profesionales de la salud, y por la ausencia de recomendación activa de los equipos sanitarios. Este fenómeno es especialmente marcado en jóvenes de 15 a 25 años.
Entre los factores que explican la caída general, se identifican también las barreras de acceso – horarios restringidos de los centros de salud, distancia a los vacunatorios, dificultades para ausentarse del trabajo- y una percepción del riesgo debilitada por el propio éxito histórico de la vacunación: la reducción de la circulación de ciertas enfermedades llevó a subestimar su amenaza.
El Ministerio de Salud de la Nación se suma a la 24.° Semana de Vacunación de las Américas, una iniciativa que será hasta el próximo sábado 2 de mayo, impulsada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en toda la región y que tiene como objetivo poner en valor a la vacunación como herramienta clave para recuperar coberturas, prevenir brotes y avanzar en las metas de eliminación de enfermedades transmisibles.
Este miércoles 29 de abril, la cartera sanitaria nacional realizará un encuentro dirigido a equipos del primer nivel de atención sobre estrategias de prevención del Virus Sincicial Respiratorio (VSR) durante el embarazo y los primeros meses de vida.
En tanto, se indicó que se trabajará en los lineamientos para la administración de Niservimab en niños prematuros extremos y con cardiopatías congénitas. Este anticuerpo fue incorporado para reemplazar el palivizumab a fin de simplificar el esquema de administración (solo requiere una única dosis) y optimizar la oportunidad de inmunización.
Asimismo, el jueves 30 de abril se llevará adelante el 15° Ateneo Nacional de Enfermería, en el que se abordará el rol estratégico de la enfermería dentro la Campaña Nacional de Vacunación Antigripal 2026 y las estrategias de cuidado orientadas a poblaciones priorizadas. Equipos de Tucumán, Santa Fe y San Juan compartirán experiencias y enfoques de trabajo promoviendo el intercambio como instancia de formación y revisión de las propias prácticas.
En paralelo, junto con la OPS y el Programa de Inmunizaciones de Salta, se desarrollará un taller de microplanificación y fortalecimiento del registro nominal de vacunación. Esta iniciativa busca mejorar las coberturas de vacunación mediante la identificación de la población susceptible, el fortalecimiento del uso del Registro Nominal de Vacunación Electrónico (RNVe) en tiempo real, y la reorientación de estrategias a partir de un conocimiento detallado del territorio y una adecuada planificación de recursos.
La agenda también contempla reuniones de seguimiento con las jurisdicciones para evaluar los avances en la conformación de equipos de vigilancia de seguridad en vacunas y en la implementación de procedimientos operativos estandarizados para la vigilancia de Eventos Supuestamente Atribuibles a la Vacunación e Inmunización (ESAVI). Ambos componentes son considerados estratégicos para fortalecer la seguridad y la confianza en las estrategias de inmunización.
Finalmente, según el nuevo cronograma de entregas acordado con la OPS, la cartera sanitaria nacional completará la distribución de alrededor de 1.200.000 dosis a las jurisdicciones para completar los suministros previstos para el segundo trimestre del año y mitigar el impacto de las demoras que afectan el transporte internacional. El trabajo coordinado entre el Ministerio de Salud de la Nación y la OPS permitió sostener la disponibilidad de dosis y fortalecer la previsibilidad de los suministros para las jurisdicciones.
Las acciones que se llevarán adelante forman parte de una estrategia sostenida que apunta a mejorar las coberturas en todo el país, promoviendo equipos mejor preparados, sistemas de vigilancia más robustos y herramientas de gestión más eficientes.






