
La galería de Apolo del Museo del Louvre, donde se exponían las joyas de la Corona francesa que fueron robadas el pasado mes de octubre, ha vuelto a abrir este miércoles, nueve meses después de su cierre, pero sin las joyas, que siguen sin aparecer. La sala, una de las más visitadas de la pinacoteca, seguirá atrayendo público tras el increíble asalto del 19 de octubre, cuando cuatro hombres accedieron a plena luz del día por una escalera al balcón que da acceso a ella y, armados con radiales, rompieron las vitrinas y se llevaron ocho de las joyas de la colección.






